Fonde de Nubes para Antes de Dormir Cuentos Infantiles para leer en familia Audiocuentos infantiles en Antes de Dormir

Vargas Llosa retorna a la literatura infantil

Vargas Llosa retorna a la literatura infantil
  • Publicado en agosto de 2015
  • Leido 3,161 veces
  • Lectura 2:06 minutos

Vargas Llosa retorna a la literatura infantil

El barco de los niños es el cuento infantil que publicó Mario Vargas Llosa en 2014 en España y en Perú y que acaba de echar ancla en las librerías argentinas.
No es la primer obra creada por el Nobel de Literatura peruano: en 2010 publicó la historia de un primer amor, en la que un nene sólo conseguirá un beso de la nena que le gusta si logra (nada menos que) bajarle la luna. Lo llamó Fonchito y la luna. En su segunda incursión en la literatura infantil, Vargas Llosa se unió al proyecto Save the story, impulsado desde 2013 por el escritor italiano Alessandro Baricco y se inspiró en La Cruzada de los niños, una obra que el autor francés Marcel Schwob publicó en 1896.
Inspirado en hechos reales que el boca a boca de los siglos fue atravesando con la leyenda, el libro de Schwob –y entonces el de Vargas Llosa– rememora la llamada Cruzada Infantil, ocurrida en 1212. Entre 20.000 y 30.000 niños y adolescentes franceses “sintieron el llamado de Jesucristo” para recuperar de forma pacífica la ciudad de Jerusalén, en ese momento ocupada por musulmanes. Sólo unos dos mil llegaron a embarcarse hacia Egipto: la gran mayoría había desertado o muerto de hambre. De los siete barcos que zarparon desde Niza, dos naufragaron cerca de Cerdeña y los chicos que finalmente llegaron a Africa fueron vendidos como esclavos. En Argentina, Borges se ocupó de traducir no sólo La cruzada de los niños sino también Vidas imaginarias, otra obra de Schwob de 1896. Historia universal de la infamia, decía Borges, era una “copia rebajada” de ese libro.
En la versión de Vargas Llosa, que Alfaguara editó en Argentina con una tirada inicial de 8.000 ejemplares y que se consigue a 249 pesos (unos u$s 25), la Cruzada Infantil sirve más como punto de partida para la aventura que como la descripción minuciosa de una tragedia. El viejito, que fue niño viajero en uno de esos barcos, le ha ganado al paso del tiempo: según el siglo, se cruza con barcos piratas, es domador de leones en un circo, es maquinista en un transatlántico, vive en Brasil o atiende un hotel en Tailandia.

Compartir: