El tambor de las Brujas

El tambor de las Brujas n un pueblo lejano de la China vivían dos hermanos. Lao Grande y Lao Pequeño.
El hermano mayor se creía muy importante y siempre le daba órdenes al menor.

Un día vio a uno de sus vecinos tratando de subir a su casa en la montaña un barril lleno de miel. Como el
hombre era muy mayor, Lao Pequeño se ofreció a ayudarle. El barril era muy pesado, y la montaña parecía cada vez más alta.

Lao Pequeño empujó arduamente el barril, hasta que se resbaló en el barro y cayeron, Lao Pequeño y el
barril, haciendo un estrepitoso ruido. Tanta mala suerte tuvo Lao Pequeño que se dio un buen golpe, y además, el barril se abrió sobre su cabeza, haciéndolo parecer un muñeco de miel, muy duro y pegajoso.

Las brujas del bosques andaban por ahí. Al verlos confundieron a Lao Pequeño con un muñeco de miel.
-Que rico!. Llevésmolo a casa- Dijo la bruja mas vieja.

Las tres brujas cargaron el muñeco de miel y regresaron a la casa del bosque.
Lao Pequeño estaba muy quieto, porque la miel se había secado y porque tenía un poco de miedo de las
malvadas brujas.

Entonces, las brujas lo pusieron a Lao sobre la mesa. Una de ellas sacó un tambor, todas se acomodaron a
su alrededor y cantaron.

PUM PUM PUM
MAGICO TAMBOR
PUM PUM PUM
PREPARA EL MANTEL
VAMOS A COMER
UN MUÑECO DE MIEL


Ante los ojos de Lao Pequeño se extendió un mantel y aparecieron tazas y té caliente sobre la mesa.
Las mas vieja de las brujas ordenó
-A lavarse las manos! Así que hambrientas corrieron todas a lavarse las manos.
Lao Pequeño vio que era su única oportunidad de salvarse. Tomó el tambor y muy suavemente tocó, cantando.

PUM PUM PUM
MAGICO TAMBOR
PUM PUM PUM
QUIERO ESCAPAR
LLEVARTE CONMIGO
Y NO VOLVER MAS


Al minuto siguiente, Lao Pequeño estaba en su pequeña casa, con el tambor entre sus manos y lejos de las
brujas.
Con mucho cuidado, empezó a tocar el tamborcito mientras decía

PUM PUM PUM
MAGICO TAMBOR
UNA BOLSA DE ARROZ
UNA CASA MUY GRANDE
UN BAÑO ELEGANTE


Todos los deseos que Lao Pequeño pedía se cumplían.
Lao grande descubrió que la pequeña casa de Lao Pequeño se había transformado en una hermosa casa.
Enseguida corrió hacia allí para ver qué había pasado.

Lao Pequeño le contó su historia, y Lao Grande sintió mucha envidia.
Al día siguiente Lao Grande compró un barril de miel, simuló subir la montaña, y también caerse y
terminar como un muñeco de nieve. Las brujas volvieron a aparecer, estaba vez estaba muy enojadas.

La más joven dijo - Este muñeco de miel nos robo el tambor, llevémoslo a casa-
Tarde descubrió Lao Grande que las brujas no tenían tambor, y que esta vez iban a comérselo sin lavarse las manos.

Asustadísimo, se bajó de la mesa, pero una de las brujas lo agarró de la nariz. Lao Grande tiró tanto para
soltarse que la nariz se estiró y se estiró Finalmente pudo escapar y las brujas, en vez de perseguirlo se
quedaron riendo.

Lao Grande volvió a su casa sin tambor y con la nariz que le arrastraba por el piso.
Fue corriendo a pedirle ayuda a su hermano.
Lao Pequeño entonces tuvo la idea de tomar el tambor. Se sentó en el piso y cantó,

PUM PUM PUM
MAGICO TAMBOR
PUM PUM PUM
ARREGLA ESTE DESLIZ
QUE A LAO GRANDE
SE LE ACHIQUE LA NARIZ


Mientras Lao Pequeño cantaba, la nariz de su hermano se achicaba lentamente.
-Más rápido, más rápido- ordenaba Lao Grande a su hermano pequeño. Finalmente le arrebató el tambor a
Lao Pequeño y comenzó a golearlo con todas sus fuerzas, cada vez más rápido.
Y la nariz se achicó y se achicó hasta desaparecer.

PUM PUM PUM
MAGICO TAMBOR...

Y golpeaba tan fuerte el tambor que el cuero se desgarró.
Y así termina la historia, en la que Lao Pequeño se quedó sin tambor y Lao Grande sin nariz

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Cuento Popular Chino, de China

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