Estaban un día dos ranitas jugando y de repente una le dice a la otra:
- Vamos a saltar ese enorme charco de agua, para ver quien llega primero a la otra orilla. La ranita más pequeña respondió:
- No puedo tengo miedo. La ranita mayor argumentó:
- Ven hagámoslo es fácil mira como yo salto. Después de unos minutos, la ranita menor decidió saltar, saltó y saltó pero no lograba llegar a la otra orilla.
La ranita mayor se cansó de saltar y de jugar, se quería retirar del lugar pero le impresionaba la persistencia de su amiga y le preguntó:
- ¿Oye, por qué persistes en saltar si vez que no puedes alcanzar la otra orilla?.
Fue entonces cuando la ranita menor le respondió con las siguientes palabras:
- Amiga, continuaré saltando todo el día si es necesario, porque tengo la esperanza, es más estoy segura que podré vencer el miedo y lograré alcanzar esa otra orilla.
Su amiga se marchó, pero la ranita de nuestra historia continuó saltando y ya casi al final de la tarde, cuando los rayos del sol comenzaban a ocultarse en el horizonte, hizo un último esfuerzo y por fin, ya agotada, logró atravesar el charco y llegó a la orilla.
Su cara se iluminó de alegría y satisfacción, había logrado su objetivo.
¿Buscás más cuentos para dormir? Descubrí toda la colección de Antes de Dormir.
Escuchar el audiocuento
🎧 Narrado · reproducido veces
🎧
¡Gracias por tu valoración de ⭐!
Tu opinión ayuda a otros lectores.
¿Te gustó el cuento?
Dejá tu valoración — ayuda a otros lectores a elegir.