El Zorro y el Quirquincho

El Zorro y el Quirquincho na vendedora de empanadas pasaba todos los días por un camino llevando en la cabeza una canasta con empanadas, como lo hacen siempre esas vendedoras.
Cierto día pasó apurada y golpeó a un quirquincho, que es un animalito que cruza los caminos. Sin quererlo, lo golpeo con el pie. Entonces el quirquincho se hizo el muerto. Y la señora dijo:
- Bueno, ya que está muerto, a este quirquincho me lo voy a comer.
Lo levantó y lo puso en la canasta. Pero este quirquincho, se había hecho el muerto, porque vio todas esas empanadas tan ricas. Entonces aprovechó y empezó a comer algunas y a otras las tiró por el camino. La señora, que no sintió el movimiento del quirquincho, por llevar la canasta en la cabeza, no sabía lo que este estaba haciendo. Cuando pasó por abajo de un árbol, el quirquincho se agarró con las patitas de las ramas y se quedó ahí colgado.
Entonces, al llegar a su casa la señora descubrió que no estaba más el quirquincho y que se había comido un montón de empanadas.
El quirquincho bajó del árbol y se fue a comer las empanadas. En eso llegó su compadre, el zorro. Y le dijo:
- ¿Qué haces?
Este le contó que estaba comiendo una deliciosa comida, gracias a su ingenio, pues se había hecho el muerto. Entusiasmado, el zorro pensó en hacer lo mismo, porque la vendedora de empanadas regresaba todos los días al pueblo por ese mismo lugar, con su canasta repleta de empanadas.
Al otro día, la señora pasó con su mercadería recién horneada y el zorro, al verla, también se hizo el muerto. Entonces la vendedora, que le tenía antipatía a los zorros, porque opinaba que era falsos...le dio una tremenda paliza.
¡Y así termina nuestro cuento, con el pobre zorro, que se quedó con las ganas de probar esas empanadas tan sabrosas!

Compartir este Cuento Infantil
Autor de este cuento infantil

Sobre el Autor

Cuento popular, de Argentina

Valorar este cuento corto infantil

¿Deseas Valorar el cuento infantil El Zorro y el Quirquincho?